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Algunos tips de ayuda:
Te contamos algunos consejos que te ayudarán a ahorrar :
Calefacción
- Es importante que la estufa o sistema de calefacción esté acorde con el tamaño del recinto a calefaccionar. Si se instala un calefactor de poca potencia en un recinto muy grande, éste no va a poder temperar el ambiente y funcionará siempre a la máxima potencia.
- Si tienes un sistema de calefacción central individual o con termostato, o calefactores con termostato, regula la temperatura de manera que el sistema se encargue de mantenerla constante a lo largo del día. No calefacciones a un nivel alto de temperatura, para luego apagar la calefacción y volver a encenderla cuando haga frío, porque esto requiere un mayor consumo de gas.
- Si la calefacción es colectiva (con radiadores o losa radiante) sin termostato, y sientes demasiado calor, cierra las llaves que regulan el flujo de agua y no abras las ventanas.
- No tapes los radiadores con muebles o cortinas, ya que el calor fluirá con mayor dificultad en la habitación. Tampoco los uses para secar ropa.
- Ajusta bien puertas y ventanas usando material aislante.
- Si es posible, instala ventanas o cristales dobles.
- Mantén puertas y ventanas bien cerradas.
En la Cocina
- Cocina con la llama justa. No dejes que la llama sobrepase el fondo de la olla: la llama que sobresale no se aprovecha.
- No olvides tapar las cacerolas: la cocción será más rápida.
- Preocúpate de la limpieza de los quemadores de tu cocina. Al estar sucio alguno de sus componentes (cabeza, anillo, tapilla del quemador), se produce un desprendimiento de la llama que provoca una demora en la cocción de los alimentos y aumenta el riesgo de que la llama se apague.
- Es importante que la puerta del horno de tu cocina cierre bien. La puerta debe ajustar perfectamente al cerrarla y el burlete que hace el sello en el marco de ella, debe estar en su lugar y en buen estado. Esto permite aprovechar al máximo la temperatura del horno.
Agua caliente
- Si utilizas agua caliente en la ducha, en el lavamanos o lavaplatos, intenta regular la temperatura desde el calefón. Al abrir el agua fría para regular la temperatura, consumes gas sin necesidad, ya que el calefón sigue funcionando a alta potencia.
- Limpia periódicamente el filtro de la salida de agua de las llaves ubicadas en el lavaplatos y lavamanos, porque al estar tapado este filtro con el sarro que normalmente se acumula en esta zona, provoca que el agua salga más caliente de lo normal, lo que obliga a regular la temperatura con agua fría.
- Asegúrate de dejar apagado el piloto del calefón cuando no lo utilices.
- Es importante que la distancia entre el calefón y el lugar donde utilizas el agua caliente sea la menor posible. Cuando hay mucha distancia entre el artefacto y el lugar de uso de agua caliente, se pierde temperatura en el trayecto, lo que te obliga a regular el calefón a mayor potencia.
- Es importante mantener periódicamente el calefón, así aprovechas mejor su potencia útil. Los inyectores tapados, el intercambiador de calor sucio y el sarro acumulado en la cañería del serpentín, afectan la potencia del artefacto.
- La mayoría de los lavavajillas se conectan a la tubería de agua caliente producida por tu calefón, caldera o termo. Así evitas calentar con electricidad y ahorras tiempo y dinero.
- En cuanto a las lavadoras de ropa, lo mejor para ahorrar es no utilizar agua caliente. Los actuales detergentes logran excelentes resultados con agua fría.
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